¿Qué significa liderar?

Liderar es influir sobre otras personas para transformar la realidad personal, organizacional y social, idealmente, desde una perspectiva positiva y loable, en el marco de los más excelsos principios y valores humanos.
Liderar implica desarrollar en las personas de nuestros equipos, competencias que permiten trabajar por un objetivo común y alcanzar resultados memorables, independiente del cargo que ocupamos o de las funciones que desempeñamos.
El liderazgo implica poder y el poder implica responsabilidad. La relación entre estas dos variables, y las implicaciones de liderar y convertirse en un agente de cambio, puede entenderse a través del contexto de la capacidad de influir y transformar realidades. Ostentar el poder conlleva la habilidad de obtener los resultados esperados, pero este poder debe ser ejercido con un sentido de responsabilidad, teniendo en cuenta el impacto que genera en los demás.

Según el filósofo Bertrand Russell, el poder es “la habilidad para alcanzar los resultados deseados”. Esto implica que quienes lo poseen tienen la capacidad de influir en los acontecimientos y decisiones, lo cual viene acompañado de una gran responsabilidad para asegurarse de que estas influencias sean positivas y constructivas. Tener poder implica la obligación moral de usarlo de forma que beneficie a la comunidad o a los sistemas en los que uno participa. Esta responsabilidad se manifiesta en la necesidad de actuar con integridad, transparencia y compromiso hacia el bienestar común.
Los líderes somos agentes de cambio, hombres y mujeres que buscan desarrollar, de forma activa, las habilidades, la confianza, el poder, las relaciones y el coraje para hacer una diferencia positiva. Lo que significa que estamos comprometidos en la creación de cambios significativos y sostenibles, dentro de nuestras comunidades u organizaciones.





